En el primer momento que planté los pies en la ciudad, tuve una sensación muy decepcionante: los edificios blancos y sucios en mal estado, perros durmiendo por doquier, un calor asfixiante -que te hace ver las cosas peor de lo que son-, ruido, coches, tráfico... Pues es sin duda versión parcial e injusta de Atenas. Has de descubriarla poco a poco, y cuanto más tiempo pases más hermosa la verás.
Nosotras nos alojamos en el Athen Imperial, un hotel de cinco estrellas con una promoción muy buena, así que una habitación doble salía a 50 euros por persona y noche. Lo mejor su piscina en la azotea y sus impresionantes vistas, aquí os paso un link: http://www.booking.com/hotel/gr/athensimperial.es.html
Atenas tiene su encanto en el barrio de Monastiraki, en el bullicio incesante de plaka, la zona de syntagma y su cambio de guardia. No olvides tampoco visitar de noche el barrio de Anfiotica, un lugar con muchísimo encanto para cenar y pasear. Las vistas desde Likabeto al atardecer son mejores que a cualquier otra hora y las fotos que conseguirás serán espectaculares, a nosotras en el 2006 nos costó 4,50€.
Al Acrópoli si vas en verano, cuanto más temprano mejor, porque el calor es insoportable, insoportables son también los grupos de turistas organizados que no te dejan ver nada. Una pena que un lugar tan hermoso no haya sido cuidado hasta hace relativamente poco, y ahora han de reclamar a los ingleses lo que les robaron y lo que no supieron cuidar.
La gente es tan amable que te sorprenderás, adoran a los españoles y sólo encontraréis buenas palabras y alegría. Se puede comer y cenar a cualquier hora a precios bastante baratos.
Atenas se ve en cuatro días, el resto es mejor disfrutándolo en excursiones. Por cierto, espero que no estéis tan locos como nosotras como para visitar Atenas en agosto, es fácil pasar de los 40º.
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