¿Cuántas veces has pensado: "me encanta viajar, pero estoy deseando volver a mi casa para comer en condiciones"? Bueno, pues en Atenas no te va a pasar. La comida es increíble, bastante parecida en sabores a la nuestra, ya que ambos somos mediterráneos, pero con otras especias. Y para que aún sepa mejor: es bastante barato. Media racción de gyro en Monastiraki cuesta 4 euros, y 8 euros una racción entera -las mujeres comemos con media y yo no como poco-, incluye: un pan de pita, ensalada y carne (dos pinchitos por así decir), la grande evidentemente lleva el doble. Además es imprescindible la ensalada griega: pepino, tomate, queso feta, aceitunas negras y aceite de oliva. También puedes pedir queso feta aparte -una vez que lo pruebes allí, te darás cuenta que el de aquí es una vulgar imitación-, una racción rondaba hace un par de años los dos euros.
Fijaos hasta que punto son hospitalarios los griegos, que nada más sentarte en sus bares, terrazas, restaurante te sirven una jarra de agua bien fresquita que por supuesto no te cobran después. Lo que sí te cobran son una especie de tapas que te dan al principio a elegir, así que si no las quieres y sencillamente quieres elegir de la carta, no las cojas ya que éstas evidentemente no son gratis.
La musaka riquísima, al igual que el pasticho que es lo mismo pero con capas de macarrones, el tzaziki, las tyropitas (sus empanadillas de queso feta y de otras cosas), el souvlaki -ese pincho "moruno" de carne acompañado de arroz y ensalada-, y muchas cosas más que por desgracia para mí no recuerdo sus nombres.
Lo único caro es el café, pero claro, no es un café cualquiera: es el CAFÉ FRAPÉ, sólo con que veáis la foto -que por cierto no es mía, sorry!- ya os apetecerá probarlo. Si os gusta, buscad un bote en el supermercado, lo podrás hacer en casa batiéndolo con la batidora; sabe igual, te lo digo yo -todo lo que venden en España parecido a eso, no le llega ni a la suela de los zapatos-. Pues bien, un café frapé, o un frapuccino que también está muy rico costaba entre los 4 y los 6 euros en función de lo caro que fuera el sitio. Eso sí, puedes estar una par de horas sentado charlando y tomando este excelente café frío que nadie te echará ni tendrá prisa, los griegos lo hacen habitualmente.
Tengo pocas fotos, pero os aseguro que todo está delicioso.










